¿Cómo elegir una Lámpara de Fotocurado para tu Clínica Dental o Consultorio?

5 consejos para elegir una Lámpara de Fotocurado que se adapte a tus necesidades en tu Clínica Dental o Consultorio.

A veces pasa que no tenemos la claridad en los aspectos clave para elegir una buena Lámpara de Fotocurado que cumpla con los estándares de calidad que queremos ofrecer a nuestros pacientes en nuestra clínica o consultorio.

Por esta razón, en Dental Store Group te traemos los aspectos más importantes a tener en cuenta cuando vas a tomar la decisión de comprar una Lámpara de Fotocurado. En resumen, estos son los programas y tiempos de trabajo, intensidad máxima de luz (mw /cm²), longitud de onda (nm), diseño y material

Esperamos que cuando termines de leer este blog, puedas elegir la Lámpara de Fotocurado que se adapte plenamente a tus necesidades como odontólogo. Sin más preámbulo, ¡comencemos!

PROGRAMAS

La lógica nos indica que entre más programas nos ofrezca la lámpara, más versátil es y por ende esta es mejor, ¿verdad? En particular, en este ejemplo la lógica no es incorrecta. La versatilidad de la lámpara está predeterminada por la cantidad de programas que esta ofrece. En el mercado podemos encontrar los programas clásicos como son el Normal, Rampa y Escalonado. En el programa Normal se trabajará a una potencia moderada durante todo el periodo marcado (más baja que el programa turbo que mencionaremos más adelante). El programa Rampa indica que, desde una intensidad media de luz, irá subiendo poco a poco hasta un máximo durante un periodo marcado. Finalmente, el Escalonado se encenderá y se apagará en rangos de 1 segundo, según la intensidad marcada en la lámpara.

Ahora, en los últimos tiempos se han introducido nuevos programas en las lámparas de fotocurado, como son el programa Turbo y Ortho. El programa Turbo lo que busca es una máxima potencia en un rango de tiempo muy corto (usualmente 1 a 3 segundos) buscando polimerizar más rápido las resinas. Por otro lado, el modo Ortho es más específico para Ortodoncia y trabaja a una intensidad media-alta en rangos escalonados de 3 o 5 segundos, es decir se enciende durante 3 o 5 segundos, se apaga, vuelve a encenderse durante 3 o 5 segundos y así sucesivamente. Debemos tener en cuenta que cada marca y modelo de lámpara que encontramos en el mercado pueden variar un poco en los tiempos de trabajo predeterminados, en función de su intensidad máxima de luz.

Recuerda que lo que buscas es una lámpara que se adapte a tus necesidades, no siempre debes comprar la que más programas tenga, sino la que cumpla con el trabajo adecuado para tus labores diarias.

INTENSIDAD

Nuevamente, la lógica nos indica que entre más intensidad de luz tenga la lámpara, es mejor, ¿verdad? Esta vez, la lógica es incorrecta. Más intensidad no necesariamente indica que la lámpara sea mejor. Te explicamos porqué.

Si es cierto que cuanto más potente es la lámpara, esta nos va a permitir trabajar más rápido, polimerizando una mayor profundidad de la resina en un periodo de tiempo más corto. Sin embargo, debemos tener en cuenta que hay resinas que no polimerizan a una intensidad muy alta, por lo cual, debemos tener un balance entre qué resinas utilizamos, qué tipo de procedimiento vamos a hacer en clínica y cuál es la intensidad que estamos buscando.

Para ayudarte un poco en la decisión, podemos elegir una lámpara que tenga una gran intensidad máxima de luz (≥3.200mw /cm²) y que a su vez te permita trabajar a intensidades más bajas (entre 800mw /cm² a 1.200mw /cm²) permitiendo polimerizar todo tipo de resinas.

Tip: Hoy en día la mayoría de las lámparas de fotocurado tienen incluidos los programas Normal y Turbo.

LONGITUD DE ONDA

En esta característica si hay un panorama muy claro. Entre mayor sea la longitud de onda de la lámpara (rango o espectro), esta se considera mejor que la que tiene un rango más corto. Recordemos que cada resina polimeriza en un rango específico de onda. De esta manera, si el rango es mayor, podremos cubrir todas las resinas que hoy en día encontramos en el mercado. En modelos de lámparas un poco más antiguas, el rango estaba entre 420nm a 480nm. Ahora, los nuevos modelos tienen un rango un poco más amplio, de 385nm a 515nm; lo que ayuda a una mejor polimerización de las resinas que contienen nuevos componentes fotoiniciadores como los TPO. Por ejemplo, componentes de restauración como Tetric N – Ceram Bulk Fill (Ivoclar), Amelogen Plus (Ultradent), y ENA Hri (Micerium). Así mismo, el pico de absorción de luz de los materiales tradicionales (que contienen canforquinona), es de 460nm; por lo que la polimerización de las resinas se puede lograr con modelos antiguos y modernos. A la fecha, el rango más amplio que encontramos en una lámpara de fotocurado es de 380nm (nanómetros) a 515nm.

Recuerda, entonces, lo que buscas es un rango amplio de longitud de onda.

DISEÑO

El diseño es subjetivo y está ligado al gusto. Quizá para algunas personas les resulte más cómodo trabajar con lámparas rectas, o anguladas, tipo pistola, entre otras. Acá te sugerimos que pruebes cuál se acomoda a tu gusto y facilidad de uso. Recuerda que lo más importante en este aspecto es la comodidad.

Y por si lo olvidabas, recuerda que estas vienen en diferentes colores (algunos modelos), ¡elige el que más te guste!

MATERIAL

A día de hoy, tenemos la posibilidad de escoger lámparas con fibra metálica, fibra en pasta o fibra óptica. La ventaja de utilizar fibras metálicas radica en que estas son resistentes a golpes y caídas. Además, al no ser esterilizables en autoclave, utilizan fundas protectoras que se cambian de paciente en paciente, evitando así tener que esperar su esterilización para el siguiente uso. Por otro lado, las fibras ópticas de vidrio son más económicas y pueden ser esterilizadas en autoclave, sin embargo, son muy frágiles a caídas y golpes. Finalmente, las fibras en pasta son un intermedio entre las dos anteriores.

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